domingo, 12 de junio de 2011

Los tajinastes en flor


Hacía tiempo que no pasaba una tarde de sábado tan fantástica; a una amiga se le ocurrió que podríamos ir a hacer una excursión vespertina y ver los tajinastes, que en esta época están florecidos.
El tajinaste rojo es una variedad del género Echium wildpretii, endémica de la isla de Tenerife y su nombre proviene del idioma guanche; esta planta florece solo una vez en su vida, que dura dos años.


Se dan a gran altura y de eso no nos falta en esta isla; subimos desde Santa Cruz rumbo a La Laguna y de allí por la carretera dorsal hacia el Parque Nacional de el Teide.

La carretera a partir de La Esperanza transcurre a través del monte y como su nombre bien indica se desliza por el dorso de la cordillera; de hecho hay momentos en los que los árboles nos permiten ver las dos vertientes de la isla, por el norte La Orotava y Puerto de la Cruz, hoy cubiertos por el mar de nubes y por el sur Arafo y Guimar, con sus volcanes respectivos que se aprecian perfectamente desde esta altura.

Un poco antes de llegar al Parque, se encuentran a la izquierda las instalaciones del Observatorio de Astrofisica de Canarias que cuenta con uno de los más potentes telescopios que existen en Europa.


Ya empezamos a ver las retamas con su flor blanca  y bien cuajaditas, las jaras de las cañadas, y las margaritas; las violetas del Teide se encuentran a mayor altura , en la misma montaña y es difícil encontrarlas en sitios accesibles.


 Una vez ya dentro y en el circo, cerca de la montaña mostaza (llamada así por su color) y la montaña blanca (de piedra pómez) nos encontramos a una altura de 2100 metros y aparecen los tajinastes, al principio tímidamente y después ¡¡¡ que espectáculo de la naturaleza.... indescriptible... bellísimo !!! en todo su esplendor, formando bosques y con diversas formas y tamaños en el llano de Ucanca, pienso que nunca en mi vida podré volver a ver nada tan impresionante.

Todo lo que quisiera tratar de describir se quedaría corto ante tanta belleza y perfección; es sencillamente un regalo para los sentidos, por eso he intentado fotografiar también el entorno, caminando y adentrándome a través de los "riscos", que, para los que no lo sepan es completamente volcánico, con alturas de vértigo y con contrastes de materiales.


Los ríos de lava donde se ven perfectamente el producto de las erupciones, y que están hechas de basalto, o cenizas, o piedra pómez, o azules de azufre.
Presidiendo todo, el padre Teide.... majestuoso.



4 comentarios:

fernando dijo...

Hola Isabel, me encanta tu ruta, yo la hice hace tres años y es una pasada.
Felicidades.

valen dijo...

¡Cuántos años hace! Recuerdo la sorpresa de Tony y mía cuándo, a lomos del famoso Mitsubisi Colt Lancer descubrimos los tajinastes, las retamas y las jaras en las faldas del Teide. Era tal el orden natural que parecía que los había plantado algún paisajista de un organismo oficial.
Recomiendo a todo el que vaya a Tenerife que no se quede "anclado" en las playas del Sur o en El Puerto de la Cruz. Que coja un coche y haga la ruta desde La Orotava hasta Chio para salir a Playa de San Juan. Vale la pena.

Margarida dijo...

Tienes razón en decir majestuoso, pero no solo el Teide, todo, todo, todo. ;)

Pamela dijo...

Hola Isabel, me ha encantado tu blog, y por cierto me fascina pasear contigo por lugares tan espectaculares, qué cosa más linda los tajinastes. Un beso desde Chile

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